Discurso de AMLO en Laredo, Texas

Amigas y amigos de Laredo y de condados, ciudades y del estado de Texas, me da mucho gusto estar aquí con ustedes, esta tarde, en Laredo, dedicada a los paisanos y a los migrantes del mundo, estoy acompañado, entre otras personas, mujeres y  hombres, como ya se hizo notorio de la gran escritora Elena Poniatowska, invitamos a Elenita, porque aquí en Laredo, terminamos la primera etapa de nuestra gira por ciudades de la Unión Americana en defensa de mexicanos y de migrantes.

Esta tarde, escribí un texto para compartir con ustedes, dice así:

La historia de Laredo es fascinante, extraordinaria. Se trata de la ciudad más mexicana de Estados Unidos. Laredo, como ustedes saben, se fundó desde la época colonial; es tan antigua esta ciudad como El Paso y como San Antonio. Antes de que llegaran colonos anglosajones, estas tierras de Texas se encontraban pobladas por rancheros y migrantes de origen mexicano.

Al igual que en Tamaulipas, en Nuevo León y en Coahuila, predominaban las familias de apellido: Garza, González, Benavides, Cadena, Treviño, Elizondo, Longoria, Rodríguez, Martínez, Hinojosa, entre otras.

Luego de la invasión estadounidense y del despojo de más de la mitad de nuestro territorio, aquí, en Laredo, se registró uno de los episodios más conmovedores de la historia de México.

Por el gran zarpazo y por los tratados impuestos, en 1848, la frontera dejó de ser el Río Nueces, más al norte y se movió hacia el sur, hasta el Río Bravo. De modo que Laredo, que pertenecía a México, ubicada esta ciudad de este lado del río, pasó a formar parte de los Estados Unidos.

Sin embargo, los pobladores de Laredo se revelaron, porque querían seguir perteneciendo a México. Como parte de su resistencia, aquí en Laredo, la población convocó a un plebiscito, el cual ganaron con amplia mayoría los que se negaban a cambiar de nacionalidad, es decir, los que querían seguir siendo mexicanos. Seguramente esgrimían lo que ahora dice el corrido de Los Tigres del Norte: “Yo no cruce la frontera, la frontera me cruzó”.

Pero, Estados Unidos, su gobierno no reconoció los resultados de la consulta y para defender su libertad y su nacionalidad, 17 familias de Laredo decidieron trasladarse al otro lado del Río Bravo para fundar Nuevo Laredo, México. Se cuenta que se llevaron hasta sus muertos.

Lo cierto es que los lazos familiares y de amistad continuaron intactos entre los pobladores de ambos lados del Río Bravo. Durante mucho tiempo, como aquí lo dijo Elenita Poniatowska, recogiendo un testimonio de un campesino de esta frontera, no existía la frontera, era imaginaria.

Es más, en 1858, Ramón Guerra, gobernador de Tamaulipas, emitió el primer decreto para convertir toda la franja fronteriza del lado mexicano en zona franca o libre de pago de impuestos.

Con el paso del tiempo, Laredo siguió siendo la casa de los mexicanos. Esta ciudad no nos resultaba, como tampoco sucede ahora, resultaba muy próxima y tan es así que se convirtió Laredo en refugio de revolucionarios mexicanos. En los tiempos del porfiriato, según el historiador don José Valadés, Laredo era un “hervidero de los enemigos del régimen porfirista”.

Aquí, estaba refugiado el doctor Ignacio Martínez, que publicaba en ese entonces el periódico “El Mundo”, hasta que pistoleros de Porfirio Díaz y Bernardo Reyes lo asesinaron frente a la estación de ferrocarril Texas-Mexican.

Aquí llegó perseguido por la dictadura porfirista otro periodista ejemplar: Paulino Martínez. En esta zona, se organizó la guerrilla de Catarino Garza Rodríguez, quien convocó a tomar las armas en contra de la dictadura porfirista, 18 años antes de que lo hiciera Francisco I. Madero.

Por aquí entraron, por Laredo, a Estados Unidos: los hermanos Flores Magón, Camilo Arriaga, Santiago de la Hoz y Juan Sarabia para publicar en Estados Unidos el periódico “Regeneración”. Por aquí pasó Madero cuando salió de la cárcel de San Luis Potosí para reunirse con sus seguidores en San Antonio y organizar desde este lado de la frontera la  Revolución Mexicana.

En fin, Laredo ha sido la ciudad de los encuentros y siempre en esta ciudad ha existido tolerancia y protección para luchadores sociales, periodistas y políticos opositores. Por eso, estamos seguros de que aquí impactará muy poco, no tendrá impacto la estrategia política de Donald Trump contra migrantes y contra mexicanos.

De todas maneras, de todas maneras, de todas formas por la solidaridad histórica a la que hice referencia quisimos terminar aquí, en Laredo la primera gira de apoyo a nuestros connacionales.

En dos meses, sin dejar de recorrer los pueblos de México, visitamos: Los Ángeles, Chicago, El Paso, Phoenix, Nueva York, Washington, San Francisco y, ahora, estamos aquí con ustedes en Laredo.

Aquí queremos abordar, tratar los lamentables casos de quienes han debido refugiarse en Estados Unidos por la violencia desatada en nuestro país.

Se puede probar que desde hace 30 años, cuando comenzó a aplicarse la llamada política neoliberal, que no es más neoporfirismo, léase o entiéndase privatizaciones, abandono del campo, estancamiento económico, desempleo, desatención a los jóvenes, aumento de la desigualdad social y predominio de la corrupción, por todo eso se originó la actual crisis de inseguridad y de violencia.

Esta política que se caracteriza por el saqueo y el pillaje sólo ha dejado tres alternativas a millones de mexicanos: sobrevivir en la economía informal, emigrar a Estados Unidos o tomar el camino de las conductas antisociales.

La mayoría de los mexicanos y esto debe de reconocerse que es un gran mérito, la mayoría de los mexicanos ha optado con buscar medios de vida honestos con esta decisión de emigrar, pero también hay que decirlo que fueron cientos de miles, sobre todo jóvenes, los que no tuvieron más alternativa que ingresar a alguna de las modalidades de la criminalidad. Ese es el origen de la crisis de inseguridad y de violencia que ahora padece nuestro país.

Con un Estado, un gobierno que se desentendía, no le importaba cumplir con sus obligaciones, cumplir con su deber para con la población, grupos criminales tomaron el control de grandes zonas del territorio nacional, adquirieron un enorme poder económico y llevaron el terror, la extorsión y la muerte.

Se inició de esa forma una nueva oleada de refugiados. Ya no sólo se exiliaron en Estados Unidos los que buscaban mitigar el hambre y la pobreza, sino también las víctimas del miedo y del terror. En el norte del país, pueblos enteros se vaciaron de habitantes ante el desamparo total frente a la delincuencia.

Muchos han tenido que huir, porque no tuvieron otra forma de negarse a ser reclutados por los cárteles. Otros se vieron obligados a escapar después de perder a uno o varios miembros de la familia por la violencia delictiva.

En diversos estados, el simple hecho de presentar una denuncia o de enemistarse con un delincuente son motivos suficientes para tener que abandonar el sitio de residencia. El número de refugiados por inseguridad ha crecido como nunca en la historia, durante estos últimos 30 años, durante el llamado periodo neoliberal.

No es fácil encontrar cifras confiables, porque las autoridades son renuentes a abordar el asunto de los desplazados  y porque en muchos casos éstos no denuncian su situación por temor a represalias.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos dijo, por mencionar a algunos datos, que en mayo del año pasado, tenía registrados de 35 mil 344 casos, de los que el 60 por ciento correspondían a Tamaulipas.

La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) afirmó que, entre 2009 y 2014, al menos 236 mil 800 personas huyeron de sus hogares debido a la amenaza de la inseguridad. Laura Rubio, investigadora del ITAM, ha dicho que hay al menos 281 mil habitantes perseguidos, en esa situación de refugiados.

Según un informe de la Coalición Pro Defensa del Migrante, entre 2013 y 2016, el refugio “Madre Asunta”, en Tijuana, recibió a mil 106 mujeres que trataban de conseguir asilo en Estados Unidos, porque sus vidas peligraban en sus lugares de origen o de residencia en México.

Un estudio de la Universidad de Siracusa, Nueva York, afirma que, entre 2005 y 2010, las autoridades estadunidenses recibieron unas 2 mil 400 peticiones de asilo de mexicanos, y que en el quinquenio siguiente, 2011-2016, el número de esas peticiones aumentó a 12 mil.

Pero sólo es una pequeña parte, no son todos los que se refugian en este país por la violencia y la inseguridad que padecemos en México, son poco los que acuden a pedir asilo formal, de modo que el número total es sin duda mucho más grande.

En fin, es evidente que la declaración de “guerra” de Felipe Calderón a la delincuencia y su decisión absurda y criminal de recurrir al uso indiscriminado de la fuerza militar en vez de resolver el problema, lo empeoró, esto debe quedar complemente claro, con esa estrategia no se resolvió nada, desde que se le pegó un garrotazo a lo tonto al avispero, desde que Felipe Calderón quiso legitimarse, porque no ganó la Presidencia y de manera irresponsable declaró la guerra al narcotráfico, desde entonces a la fecha, 2006 hasta nuestros días, 210 mil asesinatos es terrible que haya pasado eso en nuestro país y más de un millón las víctimas de la violencia.

Y lo que más indigna pisanas y paisanos es que los gobiernos corruptos neoliberales y las élites del poder ni siquiera aceptan que la pobreza y la falta de oportunidades de empleo y de bienestar originaron el presente estallido de odio y resentimiento. No son capaces ni siquiera de aceptar que fue por la política de saqueo, de pillaje, por el abandono al campo, por dejar sin opciones a los jóvenes, por cancelar el futuro de los jóvenes cómo se originó esta terrible descomposición social y se desató la inseguridad y la violencia.

Y, como es obvio, tampoco les importa atender las causas del problema, no quieren cambiar la política económica, es increíble que a pesar del sufrimiento del pueblo de que están destruyendo al país, insisten en mantener la misma política antipopular y entreguista, quieren sostener a como dé lugar el régimen de corrupción, parece que no tienen llenadera, no quieren dejar de robar, no aceptan que ha sido por eso que se desató la inseguridad y la violencia en nuestro país.

Es como una especie de enajenación autoritaria, pretenden resolver el problema o simulan que van a resolver el problema solo con medidas coercitivas, enfrentando la violencia con la violencia, como si el fuego se pudiese apagar con el fuego y con la absurda pretensión, absurda e inhumana pretensión de corregir el mal sin hacer el bien.

Por eso nosotros sostenemos, desde hace mucho tiempo, que la solución al problema de la violencia y la inseguridad que padece nuestro país debe construirse sobre dos ejes: primero, antes que nada enfrentar el principal problema de México, la corrupción, tenemos que acabar con la corrupción de arriba para abajo, limpiar de corrupción al gobierno.

Y lo segundo, el cumplimiento efectivo de los derechos constitucionales, el derecho al trabajo, el derecho a un salario justo,  el derecho a la educación, a la salud, a la vivienda, al deporte y a la cultura, ese es el camino.

Si el gobierno sigue apostando a la fuerza, en vez de erradicar la violencia va a seguir multiplicándola, esto lo debemos de tener muy claro, hay que enfrentar la decadencia con una verdadera transformación, no hay ya otra salida, tenemos que cambiar al régimen corrupto para lograr el renacimiento de México y ese es el propósito de nuestra lucha.

En lugar de destinar presupuesto cada vez mayores a la compra de armamento, debemos destinar esos recursos a la generación de empleos, a la construcción de centros de educación superior y a la promoción del bienestar. Sólo de esta forma será posible atacar el problema de raíz y lograr un país seguro y pacífico; sólo así podremos restaurar el Estado de Derecho en todo el territorio nacional.

Aquí, en Laredo, quiero decir a ustedes y a todos los mexicanos y a los migrantes que así como es justo y necesario garantizar en nuestro país el derecho al trabajo y el derecho al bienestar, también debemos de ofrecer la posibilidad de retorno a quienes han debido escapar de la confrontación armada, la ilegalidad y la delincuencia. Vamos ese es nuestro ideal, nuestro sueño, que se va a convertir, pronto, muy pronto en realidad, vamos a garantizar que nadie por necesidad o por la violencia se vea obligado a abandonar sus pueblos, abandonar sus costumbres, abandonar a sus familias o abandonar sus culturas.

Les informamos amigas, amigos de Laredo que muchos ciudadanos, mujeres y hombres de buena voluntad y convicciones humanistas estamos luchando para lograr en México un cambio de régimen por la vía pacífica y legal.

Repito el propósito principal es acabar con la corrupción y con la impunidad. Estoy convencido, absolutamente seguro que si moralizamos la vida pública de México se va a lograr el renacimiento de nuestro país y hay que tener confianza en eso, sí se puede desterrar la corrupción.

La corrupción no se da de abajo hacia arriba, la corrupción se da de arriba para abajo, en nuestro pueblo, en todas las comunidades, las familias, los pueblos de México  hay una gran reserva de valores culturales, morales y espirituales si el presidente de la República es honesto, los gobernadores van a tener que ser honestos y los presidentes municipales también, vamos a limpiar de corrupción al gobierno de arriba para abajo como se limpian las escaleras.

Si enfrentamos el grave problema de la corrupción, vamos a liberar fondos que ahora se van por el caño de la corrupción, no va hacer falta aumentar impuestos ni seguir endeudado al país, solo acabando con la corrupción vamos a contar con presupuesto suficiente para financiar el desarrollo del país, porque es mucho lo que se roban, más de lo que imaginamos, hay un presupuesto en México autorizado para este año de 5 billones de pesos,  es un presupuesto suficiente, pero se roban por lo bajo, en esto soy conservador, cuando menos el 10 por ciento, se roban 500 mil millones de pesos cada año, por eso no salimos adelante.

Desgraciadamente México está colocado entre los países con más corrupción política, está demostrado que en los países donde no hay corrupción, no  hay pobreza, no hay inseguridad, no hay violencia, Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Nueva Zelanda no tienen corrupción y en estos países donde no hay corrupción la clase mayoritaria es la clase media, nuestro país desgraciadamente por la corrupción la clase mayoritaria es la clase pobre, por eso no tenemos ninguna duda de que si cortamos de tajo con la corrupción se va a lograr el renacimiento de nuestro país.

Por lo que se va a ahorrar por el combate a la corrupción, por cortar también los privilegios de los altos funcionarios públicos, esto que aquí decía Elenita que un ministro de la Corte gane 600 mil pesos mensuales, los ex presidentes de México son los que más pensión reciben en el mundo, no  hay ningún presidente en retiro, un ex presidente, un ex primer ministro que obtenga una pensión como  la que recibe un ex presidente de México, Salinas en total 5 millones de pesos mensuales de pensión, Zedillo 5 millones de pesos mensuales de pensión, Fox 5 millones de pesos mensuales de pensión, Calderón 5 millones de pesos mensuales de pensión, todo eso se va a terminar, porque no puede haber gobierno rico con pueblo pobre. Vamos a ahorrar

No les parece que es una vergüenza que Calderón para congraciarse con Peña Nieto y obtener impunidad, le haya dejado comprado un avión a Peña que costó 7 mil 500 millones de pesos, un avión enorme para 280 pasajeros, que cuando lo estrenan no entraba en el hangar presidencial, amplían el hangar presidencial y cuesta la ampliación  del hangar presidencia mil millones de pesos más, ni siquiera convocaron, licitaron, fue una asignación directa al contratista predilecto de Peña Nieto, Hinojosa.

Y desde luego, que no costó mil millones la ampliación del hangar, esa obra no resiste una auditoría técnica, administrativa, mil millones, claro que no, lo que pasa es que impera, reina, prevalece la corrupción, más lo que cuesta el mantenimiento, la operación de ese avión, 10 mil millones de pesos.

Para vergüenza nuestra, el presidente Obama deja comprado un avión, antes de salir, llega Donadl Trump y como presidente electo lo primero que dice es no voy a pagar ese dinero a la Boeing por el avión nuevo, aquí se rechaza el tener un avión de lujo y nuestro políticos corruptos, pequeños faraones acomplejados sí utilizan aviones de lujo, eso es lo que se va a corregir, ese es el cambio y así sin corrupción, con austeridad republicana.

Que bien que estamos aquí en esta plaza, donde está un dirigente de México extraordinario, Ignacio Zaragoza, que fue el defensor de nuestra nación en la época de la invasión francesa, en todo Texas cuando hablo del origen de los pobladores de este estado, siempre se ha conmemorado el aniversario de la Batalla de Puebla, y siempre se le ha reconocido como un gran general que nació en estas tierras en Texas, pero cuando Texas pertenecía a México, cuando Texas, una parte pertenecía al estado de Coahuila.

Estos fueron héroes austeros, muchos generales que lucharon por la libertad, por la independencia de México, zurcían sus uniformes, porque eran gente honesta y austera los que acompañaron a ese gran presidente, el mejor que ha habido en la historia de nuestro país, Benito Juárez García en su lucha por la libertad y por la auténtica democracia.

Por eso, creemos que vamos a poder sacar adelante a nuestro país, vamos a tener recursos suficientes y vamos a rescatar al campo, se va a apoyar a los productores, va a haber empleo, se va a atender a los jóvenes vamos a que se retengan a los mexicanos en sus pueblos, en sus regiones, vamos a empezar del sur a norte, creando como cortinas de empleos, vamos a iniciar con el desarrollo de toda la región del sureste que es el mundo  maya.

Todo lo que es el desarrollo turístico del Caribe, se va a construir un tren moderno, rápido, un tren bala, desde Cancún hasta Palenque para que los turistas del mundo que lleguen al Caribe puedan conocer toda la riqueza cultural del sureste, del mundo maya, va a ser un tren de Cancún-Tulúm-Palenque, vamos también a sembrar un millón de hectáreas de árboles maderables y frutales en el sureste.

Vamos a construir dos grandes refinerías en el Golfo, ya no vamos a seguir vendiendo petróleo crudo al extranjero y comprando las gasolinas, vamos a producir en México las gasolinas, se va a desarrollar todo el Istmo de Tehuantepec.

Vamos a fijar precios de garantía para los productos del campo y como lo hizo un gobernador, como lo explicaba, allá en 1858, en esta frontera se va a declarar en los 3 mil kilómetros de frontera, con cuando menos 20 kilómetros de ancho, tierra adentro desde la línea divisoria del territorio mexicano, vamos a crear una franja, una zona libre, franja.

Vamos en toda la frontera del lado mexicano a bajar el Impuesto sobre la Renta, se va a cobrar nada más el 20 por ciento y va a bajar el IVA, en vez del 16 por ciento, se va a cobrar solo el 8 por ciento; se va a homologar en toda la franja el precio de los combustibles: gasolina, diésel, energía eléctrica y vamos a aumentar cuando menos al doble el salario mínimo en toda la franja fronteriza.

Mientras tanto, mientras llega ese cambio, esa transformación, no dejaremos solos, en este tiempo, a nuestros paisanos y a los migrantes del mundo. Continuaremos denunciando al presidente Donald Trump en organizaciones internacionales por desatar una campaña de odio contra mexicanos y contra extranjeros; yo espero que vaya a cambiar de parecer, porque no le está resultando su estrategia en contra de migrantes.

Les funcionó para llegar a la presidencia, porque explotó mucho el nacionalismo a ultranza, y la inconformidad que hay también en sectores de Estados Unidos por la crisis. Pero no es racional y justo que se le culpe al mexicano y al migrante de  la crisis que están padeciendo en Estados Unidos.

El pueblo estadounidense es un pueblo inteligente se está dando cuenta y ya por eso no se está funcionando esa estrategia, le sirvió para llegar a la presidencia, pero no le va a servir para mantenerse en el gobierno y mucho menos para reelegirse, por eso se van a tener que dar los cambios aquí en Estados Unidos.

De todas maneras seguiremos haciendo conciencia en la población estadunidense acerca de que los muros y el uso de la fuerza no resuelven los problemas sociales, porque la paz y la tranquilidad son frutos de la justicia.

Amigas y amigos:

Estamos seguros que contaremos con el apoyo de ustedes,  porque vamos a constituir comités cívicos en defensa de migrantes en condados y en las principales ciudades del estado de Texas.

Por medio de estos comités, ya se está haciendo, ahora que estábamos en el hotel, me dio mucho gusto que el trabajador de la recepción tenía ya su periódico Regeneración que ya se está publicando en inglés y en español.

Todos estos trabajos de organización, difusión y defensa de migrantes están siendo coordinados por Héctor Garza, por Rodolfo González, por los integrantes del comité estatal y de los comités municipales de MORENA en Tamaulipas,  también nos están ayudando en este trabajo diputados federales que los menciono: Ángel de la Piedra, que está aquí con nosotros, Roberto Cañero, Alfredo Basurto, diputados federales.

Aprovecho para informarles que todavía hay mucho control de los medios de información, aunque ya hay más libertades, y los medios están más cerca de la sociedad y más distantes del poder, de todas maneras, hay muchas cosas que no se saben, aprovecho para decirles aquí en Laredo que ahora que aumentaron el precio de las gasolinas en México, por el negocio que tienen los de mafia del poder de comprar la gasolina y venderla en el país a precios elevados, los únicos que votaron en contra del aumento en el precio de las gasolinas fueron los diputados de MORENA, esto es para mí un orgullo.

También les informo que  se presentó en Washington en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una denuncia por las dos órdenes que emitió Donald Trump, la de construir el muro y la que consideramos más dañina, más injusta de perseguir migrantes en Estados Unidos, les vamos a dar seguimiento a estas denuncias.

Termino, me extendí, pero tenía ganas de expresarles, termino agradeciéndoles a ustedes por su presencia sin ustedes no haríamos mucho, lo decía muy bien el presidente Juárez: con el pueblo todo, sin el pueblo nada.

Muchas gracias a los organizadores de esta asamblea informativa, a los empresarios de Laredo y Nuevo Laredo que nos ayudaron en la organización de este acto, muchas gracias a los dirigentes de Organización de Defensa de Migrantes que están aquí, con nosotros, que vinieron de la Unión Americana, y muchas gracias a ellos, por todo su respaldo, y como decía el poeta José Martí: “amor con amor se paga”. Vamos a saber corresponder a quienes defienden al pueblo, defienden a México.

Termino estas palabras comentándoles que es para mí un motivo de orgullo que como lo dije al principio que nos acompañe Elena Poniatowska, esta señora es la mejor escritora de México, es un orgullo, no sólo por su talento literario, sino por su inmensa bondad y por su profundo amor al pueblo.

Ahora sí, termino diciéndoles que a pesar de los pesares, en México, y esta es una buena noticia, es una buena nueva, en México hay un movimiento de mujeres y hombres libres que más temprano que tarde haremos realidad los sueños de justicia, dignidad, libertad, fraternidad, democracia y soberanía. Muchas gracias, amigas y amigos.