Ciudad de México.— Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, rechazó las acusaciones que lo relacionan con presunto tráfico de influencias, negocios con contratistas del gobierno y el llamado huachicol fiscal. Además, denunció una supuesta campaña de “guerra sucia” en su contra.
En un mensaje de aproximadamente 10 minutos difundido en redes sociales, López Beltrán aseguró que decidió responder públicamente para frenar lo que calificó como una campaña de desinformación y anunció la apertura de un canal de comunicación directa con sus seguidores.
Durante su pronunciamiento, negó haber recomendado o intercedido por personas o empresas para obtener contratos o recursos públicos de instituciones gubernamentales.
También rechazó tener vínculos con una presunta red de contrabando de combustible y aseguró que nunca ha mantenido comunicación con funcionarios de la Secretaría de Marina para intervenir en este tipo de operaciones.
El hijo del exmandatario atribuyó los señalamientos a intereses políticos y acusó a sectores empresariales y propietarios de medios de comunicación de impulsar ataques para afectar al movimiento de la Cuarta Transformación.
En ese contexto, mencionó directamente a Ramón Alberto Garza, Ricardo Salinas Pliego y Carlos Loret de Mola, a quienes señaló de encabezar lo que considera una campaña en su contra.
López Beltrán sostuvo que las acusaciones carecen de pruebas y reiteró que no ha incurrido en actos de corrupción ni tráfico de influencias. Su mensaje se centró en rechazar los señalamientos y presentar su versión de los hechos.
