Columna Pasión Rayada, Por Roberto Pacheco
El Clásico Regio ya pasó.
Y aunque Rayados salió con la sensación de que dejó escapar una oportunidad de quedarse con los tres puntos, ya no hay tiempo para seguir lamentando ese 0-0.
Porque la Liga no espera.
El partido dejó un sabor amargo para la afición rayada. Monterrey buscó más el resultado, tuvo la iniciativa y se encontró con un Tigres que decidió apostar por el orden, cerrar espacios y esperar alguna oportunidad al contragolpe.
Vucetich hizo su partido.
Pero para el espectáculo fue un Clásico que quedó a deber.
Y eso es precisamente lo que más frustró a la afición de Rayados: tener el partido en casa, querer ganarlo y no encontrar la manera de abrir a un rival que prácticamente renunció a arriesgar.
Pero ya está.
El Clásico quedó atrás.
Ahora viene Cruz Azul.
Y este partido sí tiene una importancia enorme.
Rayados necesita despertar en la Liga
Hay algo que me queda claro después de lo que hemos visto de este Rayados.
No es el mismo equipo del torneo pasado.
Se ve otra actitud.
Hay mayor entrega, más intensidad y, por momentos, un futbol que ilusiona.
Pero de nada sirve mostrar mejoría si los puntos no llegan.
Después de ocho jornadas, Rayados marcha en el lugar 12 y necesita comenzar a sumar de manera constante si no quiere seguir rezagándose en la clasificación.
Y enfrente tendrá a un rival que llega precisamente en uno de sus mejores momentos.
Cruz Azul viene de derrotar 4-3 al América en un partidazo y se encuentra en la parte alta de la tabla.
Es decir, no será un partido sencillo.
La Máquina llega con confianza.
Rayados llega con necesidad.
Y ahí es donde quiero ver de qué está hecho este equipo.
El Gigante de Acero tiene que pesar
Hay una ventaja que Rayados sí tiene.
Juega en casa.
Y ahora más que nunca necesitamos que el Gigante de Acero vuelva a pesar.
La afición ya hizo su parte en el Clásico.
Ahora toca nuevamente estar ahí, apoyar y exigir dentro de la cancha una cosa muy sencilla:
ganar.
Porque Rayados puede jugar bonito, puede mostrar actitud, puede correr y puede generar oportunidades.
Pero en el futbol profesional los puntos son los que terminan hablando.
Y hoy Monterrey necesita esos tres puntos.
No importa que Cruz Azul venga embalado.
No importa que haya derrotado al América.
No importa que esté arriba en la tabla.
Este es Rayados.
Y jugando en casa, el equipo de Matías Almeyda tiene que salir a demostrar que la mejoría que hemos visto no es solamente una sensación.
Tiene que convertirse en resultados.
Almeyda necesita su respuesta
Este también es un partido importante para Matías Almeyda.
El argentino vivió su primer Clásico Regio y ahora tiene que darle vuelta a la página rápidamente.
No hay que obsesionarse con lo que hizo Vucetich.
No hay que seguir hablando del planteamiento de Tigres.
No hay que quedarse atrapados en el 0-0.
Hay que responder jugando futbol.
Y Cruz Azul es una prueba mucho más exigente.
Un rival que viene de ganarle al América, que está arriba en la clasificación y que sabe que una victoria en Monterrey puede darle todavía más confianza.
Por eso este partido puede decirnos mucho de Rayados.
Porque los grandes equipos también se miden cuando tienen presión.
Y hoy la presión está sobre Monterrey.
Que hable Rayados en la cancha
La afición ya habló.
Las redes ya hablaron.
El Clásico ya terminó.
Ahora toca que hable Rayados.
Y que lo haga dentro de la cancha.
Con actitud.
Con intensidad.
Con futbol.
Pero, sobre todo, con goles.
Porque si este equipo realmente ha cambiado respecto al torneo pasado, este es el momento de demostrarlo.
Ya basta del Clásico.
Hay que meterse de lleno en la Liga.
Hay que empezar a recuperar posiciones.
Hay que sumar.
Y hay que hacer pesar el Gigante de Acero.
Porque todavía hay mucho torneo por delante.
Pero para no terminar corriendo detrás de los demás, Rayados necesita comenzar a caminar desde ahora.
Este sábado, contra Cruz Azul, no hay cuentas pendientes.
No hay excusas.
No hay que mirar hacia atrás.
Hay que ganar.
¡Vamos, Rayados! 💙🤍
