En un nuevo ataque al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el acuerdo como «un horror» y aseguró que le costó a su país 500 mil millones de dólares anuales en déficit comercial, de los cuales 300 mil millones corresponderían a México.
Desde la Casa Blanca, Trump recordó que el TLCAN, vigente desde 1994 hasta su renegociación en 2018 para dar paso al T-MEC, provocó la pérdida de 5 millones de empleos manufactureros y el cierre de 90 mil fábricas en EE.UU. «Fue el peor acuerdo comercial jamás firmado», sentenció.
México, en la mira de las políticas arancelarias
Aunque México quedó fuera de los nuevos aranceles recíprocos impuestos por Estados Unidos, Trump mantendrá impuestos sobre la industria automotriz, el acero y el aluminio, así como sobre todos los productos no incluidos en el T-MEC, que representan cerca del 50% de las exportaciones mexicanas.
Documentos oficiales de la Casa Blanca revelaron que estas medidas forman parte de una estrategia de presión para obligar a México a reforzar su control migratorio y sus políticas de seguridad fronteriza. De no cumplir con estas condiciones, Washington amenazó con intensificar las sanciones económicas.
Responde el gobierno de Sheinbaum
A pesar del tono crítico de Trump, funcionarios del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum —que solicitaron anonimato— señalaron que el pacto comercial se mantiene intacto. No obstante, reconocieron que cualquier negociación con Estados Unidos sigue siendo incierta.
“El anuncio de Trump deja en vigor los aranceles del 25% a la industria automotriz, el acero y el aluminio. Aunque ya se han iniciado diálogos para reducir estas tasas, la situación sigue siendo volátil y sin garantías de estabilidad”, comentó una fuente cercana a las negociaciones.
A medida que la tensión comercial escala, la incertidumbre en torno a las relaciones económicas entre ambos países se mantiene. La posibilidad de nuevas medidas proteccionistas por parte de Estados Unidos podría redefinir el futuro del comercio en América del Norte.