Pekín, China. — La guerra comercial entre Estados Unidos y China escaló a un nuevo nivel de tensión. En una contundente respuesta al paquete arancelario impuesto por Donald Trump, el gobierno chino anunció este viernes aranceles del 34% sobre productos estadounidenses, así como una batería de medidas que sacudieron los mercados globales.
Las represalias incluyen también controles a las exportaciones de minerales de tierras raras, clave para industrias tecnológicas, y la inclusión de 27 nuevas empresas en la lista negra comercial, además de restricciones a productos agrícolas y una investigación antimonopolio contra la filial china de DuPont.
Con estas acciones, Pekín busca contrarrestar lo que considera una “intimidación unilateral” de Washington, luego de que Trump impusiera nuevas tarifas bajo el argumento del supuesto papel de China en la crisis del fentanilo.
Mientras los mercados reaccionaban con pérdidas por segundo día consecutivo, el expresidente Trump se mantuvo desafiante desde su residencia en Mar-a-Lago, publicando en su red Truth Social que China “entró en pánico” y que la caída bursátil es una oportunidad para “hacerse rico”.
Las medidas chinas, que entrarán en vigor el próximo 10 de abril, también incluyen la suspensión de importaciones de sorgo, aves de corral y harina de hueso provenientes de seis empresas estadounidenses. Con esto, el gigante asiático responde punto por punto a las tarifas ordenadas por Trump, quien recientemente incrementó aranceles a niveles históricos.
🔥 Una guerra sin señales de tregua
Expertos internacionales advierten sobre el riesgo creciente de un ciclo de represalias. El analista Stephane Ekolo, de Tradition en Londres, advirtió que los mercados temen una “guerra comercial de ojo por ojo, sin una salida clara”.
Por su parte, Craig Singleton, del centro de investigación estadounidense Fundación para la Defensa de las Democracias, señaló que “si antes China respondió con bisturí, esta vez usó una espada”.
La falta de comunicación entre ambos gobiernos, sin reuniones ni llamadas entre Trump y Xi Jinping en el horizonte, hace prever que las tensiones podrían seguir escalando, con consecuencias directas para la economía mundial.