La tensión tecnológica entre China y Estados Unidos volvió a escalar. El Gobierno chino exigió a Washington detener las amenazas de sanciones contra empresas de inteligencia artificial (IA), al considerar que las acusaciones de robo de propiedad intelectual carecen de fundamento y representan una práctica de hegemonía tecnológica.
A través de un portavoz del Ministerio de Comercio de China, el gobierno respondió a las declaraciones de funcionarios estadounidenses que solicitaron investigar a compañías chinas de IA por la supuesta «destilación» de modelos avanzados desarrollados en Estados Unidos, una práctica que podría derivar en sanciones.
El vocero aseguró que China rechaza la politización de la ciencia, la tecnología y el comercio, además de las restricciones impuestas contra empresas chinas bajo argumentos que calificó como infundados.
Según el Ministerio de Comercio, las compañías chinas han desarrollado modelos de inteligencia artificial con capacidades competitivas gracias a años de investigación e innovación, destacando que la innovación tecnológica no pertenece exclusivamente a un solo país.
El gobierno chino también señaló que la técnica de «destilación» de modelos es utilizada de manera habitual dentro de la industria global de la inteligencia artificial, incluyendo empresas estadounidenses.
Además, destacó que cerca de 200 empresas de Estados Unidos han solicitado a su gobierno mantener el acceso a modelos chinos de código abierto, argumentando que restringirlos afectaría la competitividad del sector tecnológico estadounidense.
China advirtió que responderá con las medidas necesarias si las acciones de Washington afectan sus intereses legítimos y reiteró su disposición para fortalecer el diálogo bilateral sobre inteligencia artificial, con el objetivo de impulsar una gobernanza internacional basada en la cooperación.
