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AMLO encabeza guardia de honor en el Monte de las Cruces, en reconocimiento a los héroes de la Independencia de México

Con el objetivo de rendir honores y hacer un respetuoso homenaje a Miguel Hidalgo, Ignacio Allende y José Mariano Jiménez, en conmemoración del aniversario CCXVIII de la Independencia de México, este día el presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) encabezó una guardia de honor en el Monte de las Cruces de esta ciudad.

En el acto solemne participaron el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza; el secretario general de Gobierno, Alejandro Ozuna Rivero; la senadora por la entidad, Delfina Gómez Álvarez; la presidenta constitucional del Ayuntamiento de Ocoyoacac, Diana Pérez Barragán; así como Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente electo.

La presidenta Pérez Barragán destacó el valor de la tolerancia como parte fundamental en la solución de los problemas comunes del país.

La senadora Gómez Álvarez pidió a las autoridades presentes en el acto, así como a todos los ciudadanos, hacer un esfuerzo particular que se convierta en causa común para el bien de la nación.

Beatriz Gutiérrez Müller dio lectura al discurso del poeta mexicano Carlos Pellicer Cámara, escrito en Huixquilucan y leído el 16 de septiembre de 1930, en honor a los héroes que nos dieron Patria.

Finalmente, el presidente electo y las autoridades presentes colocaron una ofrenda floral e hicieron guardia de honor con el acompañamiento de la banda de guerra.

En el Monte de las Cruces se encuentran los monumentos ecuestres dedicados a Miguel Hidalgo, Ignacio Allende y José Mariano Jiménez. En 1810, este lugar fue escenario de la histórica batalla que lleva su nombre. En 1852 se construyó un obelisco de cantera para recordar a los héroes de la Independencia de México.

Ante los medios, el presidente electo destacó a Miguel Hidalgo como una figura que peleó por el nacimiento de la patria al tiempo que cuidó de su pueblo:

“Hidalgo, además de ser un hombre inteligente, muy preparado, era un humanista, y triunfan aquí. Tenían la opción de ir a tomar la Ciudad de México, pero pensó que iban a perder la vida muchos mexicanos, y decide no ir. Son de esas decisiones históricas que deben de valorarse mucho. Miguel Hidalgo era un patriota, un humanista, él sí dio su vida, pero cuando estaba de por medio la vida de los demás pensó en la no violencia. Fue cuestionado por sus seguidores ante esa decisión, porque esa batalla fue en octubre, el 30, el grito de independencia fue el 16 de septiembre, pero se celebra el 15 porque era el cumpleaños de Porfirio Díaz”.

Que todos opinen sobre el aeropuerto, esa es la democracia

Al finalizar el evento, el presidente electo conversó con los medios de comunicación, y explicó que actualmente se está preparando el procedimiento para llevar a cabo la consulta ciudadana que definirá el lugar en el que quedará el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).

Al respecto dijo: “En la consulta se va a recoger la opinión de todos los mexicanos y va a ser lo que opine la mayoría. Hay quienes están a favor, hay quienes están en contra, eso es la democracia”. Y agregó que es importante la opinión de todos: “No es la opinión de uno, no es sólo la opinión del presidente, no es sólo la opinión de grupos, por poderosos que sean. Ahora la opinión que vale es la de los ciudadanos”.

Solicitó a los medios que se sigan abriendo espacio para que la ciudadanía conozca las opciones y decida de manera informada: “No se puede ir a votar si no se sabe. Por eso es importante que se informe todo”.

Inversión histórica en bienestar social: 300 mil mdp

Por lo que se refiere a los ahorros que habrá en el presupuesto público para atender las más urgentes demandas sociales, el presidente electo dijo:

“Estoy muy contento porque ya se aprobó la ley de los altos funcionarios. Hay mucha gente que quiere servir en el gobierno hasta sin pago, hay mucha gente que quiere participar en la Cuarta Transformación. En mi caso voy a ganar el 40 por ciento de lo que obtiene el presidente y hay otros casos que estaban ganando que ningún funcionario en el mundo. Tenemos que mejorar los sueldos de los de abajo, y para la justicia va a haber muchísimos recursos.”

Agregó que se destinará una inversión histórica en el bienestar de la gente, especialmente la que se encuentra en situación de pobreza:

“Nada más para el bienestar van a ser 300 mil millones de pesos, como nunca, imagínense lo que va a significar para el bienestar. Nunca en el país se va a destinar como lo vamos a hacer en el nuevo gobierno.”

Anunció que próximamente se aprobará la Ley de Austeridad Republicana donde no se va a permitir el uso de guardaespaldas, aviones privados, o más de cinco asesores por cada secretaría. Respecto a la flotilla aérea, reiteró que desde el 1° de diciembre dejará de usarse y se pondrá en venta o renta. Añadió que desaparecerán fideicomisos y que todas las cuentas llevarán una rigurosa fiscalización.

Reiteró que no habrá persecuciones políticas y que se mantendrán las investigaciones jurídicas que se encuentran en curso: “Nosotros lo que queremos es ver hacia adelante, no queremos quedarnos anclados nada más en el proceso de corrupción, queremos una etapa nueva”.

Agregó que a finales de octubre dará a conocer el plan de seguridad para todo el país, y se refirió a la próxima jefa de gobierno de la capital mexicana: “Claudia Sheinbaum va a regresar la paz a la Ciudad de México”.

Discurso de Carlos Pellicer en Huixquilican

16 de septiembre de 1930

Señoras, señores:

He venido a este lindo pueblo con el corazón lleno del entusiasmo de hace ciento veinte años, porque yo soy un rebelde a toda opresión y a toda esclavitud.

Hace días, desde la cumbre de uno de estos cerros, vi la Sierra de las Cruces, el camino del padre Hidalgo y de sus gentes. El campo lleno de los recuerdos del gran patriota cuyo grito de libertad es, con el silencio heroico de Cuauhtémoc, nuestra mejor herencia, la riqueza inagotable de nuestro corazón.

El anhelo de la libertad es el más grande fruto que ha cuajado el corazón humano. Porque sólo siendo libres, porque sólo no siendo esclavos, podemos no odiar, no tener rencores, y hacer de nuestra vida sin rencor y sin odio, el acto de justicia que Dios nos ha ordenado.

Para ser justos es necesario ser libres. Los sentimientos de justicia son hijos de la libertad, pues nunca, siendo esclavos, podremos ser justos.

Los malos gobiernos precipitan a los pueblos a la esclavitud.

Hace 400 años los mexicanos perdieron su libertad por culpa del mal gobierno del rey Moctezuma. Ese monarca impuso por la fuerza contribuciones injustísimas a los pueblos que formaban el gran Imperio Azteca, y los pueblos, así oprimidos, lo odiaron a muerte y juraron venganza.

Cuando los españoles llegaron a nuestras tierras, encontraron fácil la invasión y la conquista, ofreciendo a los indios oprimidos su apoyo y ayuda para acabar con Moctezuma y su tiranía.

Sabemos de sobra con cuánta perfidia obraron aquellos infames aventureros. Y los pueblos, esclavizados por el tirano, se entregaron a los españoles sólo para saciar su odio contra Moctezuma y vengarse de su gobierno despótico.

Así, por culpa del mal gobierno, perdieron los mexicanos hace 400 años su libertad, y cayeron en la horrible esclavitud de la que los sacó después de tres siglos el sacrificio generoso del cura Hidalgo y de sus compañeros.

Por los malos gobiernos también, treinta y seis años después del fusilamiento del señor Hidalgo, perdimos la mitad de nuestro territorio en una guerra injusta con los Estados Unidos del norte.

Ahora, los norteamericanos han empezado a conquistarnos lentamente, corrompiendo con su dinero a muchos de nosotros, comprando por medio de su actual embajador, el nefasto Mr. Morrow, grandes y ricas extensiones de terreno, y la mayor parte de las plantas de energía eléctrica que hay en nuestro país.

¿Pronto perderemos otra vez nuestra independencia? ¿Preferiremos un falso y relativo bienestar económico, es decir, un poco de dinero yanqui que gastaríamos bien pronto? ¿Preferiríamos eso a nuestra independencia, a nuestra libertad?

Es mil veces preferible llevar una vida modesta o una pobreza misma, antes de llenarse de deudas antes de aceptar el dinero yanqui para ilusionarnos con un traje dominguero, deudas que pagaremos, probablemente, al mismo precio de nuestra independencia, al precio mismo de nuestra libertad.

Es bueno pensar en la vergüenza que será para nosotros, si dentro de algunos años, tal vez pocos, ya esclavos de los yanquis, viniéramos a este mismo lugar, a celebrar esta fecha, en que Hidalgo y sus compañeros se sacrificaron para ser nosotros un pueblo libre.

¿Con qué ánimo vendríamos aquí nosotros, vendidos y cobardes a recordar a Hidalgo y a Morelos, a Mina y a Guerrero? ¿Así corresponderíamos a tan ilustres sacrificios, a sólo la distancia de cien años?

Conciudadanos:

No hay que olvidar que la vida es demasiado corta para que la ensuciemos dejándonos dominar por lo mezquino que hay en cada uno de nosotros. Que todo lo bueno y lo noble que en nosotros hay, nos domine a nosotros mismos.

Que nadie sea indiferente al porvenir de la patria. La indiferencia es tan criminal, como el crimen mismo.

Todos podemos hacer algo por salvar a la nación. La pobreza se cierne sobre nosotros. No gastemos más de lo que ganamos. Más aún, guardemos algo de nuestras pequeñas ganancias, porque tal vez, días peores vendrán a poner a prueba nuestro patriotismo y nuestra honradez.

Mi voz en esta fiesta no trae acentos de alegría. Tampoco soy el mensajero de fatales noticias. He venido sinceramente a traer alerta ante la situación de la república.

Yo no les diría a ustedes: “Alegrémonos ahora, porque mañana estaremos tristes”. Eso me parecería cobarde y ruin. Cuando yo venga a invitarles a la alegría, vendré a decirles: “Hay que alegrarse ahora, porque mañana estaremos más alegres aún, porque mañana seremos más felices que hoy”, y la verdadera alegría exija de la libertad.

Sepamos conservar nuestra libertad ya amenazada por los Estados Unidos. La base de la patria es la libertad. Bendita sea la memoria de los hombres que hoy, hace ciento veinte años, abandonaron familia y tranquilidad, y que dieron la vida misma para dejarnos una nación libre, una verdadera patria.

Que no nos corrompa el dinero yanqui. Prefiramos la muerte antes que volver a ser esclavos.

Carlos Pellicer

Huixquilican, México

Septiembre 16 de 1930