Palenque, Chiapas.- A más de 200 años del inicio de las relaciones diplomáticas entre México y Estados Unidos, el expresidente Andrés Manuel López Obrador lanzó una dura crítica contra los representantes estadounidenses que han ocupado la embajada en México y afirmó que “casi todos” han sido “metiches” y han ejercido presión sobre el país.
Durante el mensaje difundido desde Palenque con motivo de la presentación de su nuevo libro, Pueblo, López Obrador hizo un repaso de distintos episodios de la historia de México y de la relación con Estados Unidos.
El exmandatario puso especial énfasis en la intervención que, desde su perspectiva, han tenido algunos diplomáticos estadounidenses en asuntos políticos de México.
Poinsett, el primero y “metiche”
López Obrador mencionó a Joel Roberts Poinsett, quien fue representante diplomático de Estados Unidos en México entre 1825 y 1829, durante los primeros años de la relación entre ambos países.
El expresidente lo señaló como uno de los primeros ejemplos de la intervención estadounidense en asuntos mexicanos y afirmó que, desde entonces, la actuación de distintos embajadores ha estado marcada por presiones.
De acuerdo con lo expuesto por López Obrador, “casi todos han sido metiches”, al referirse a los representantes estadounidenses que han pasado por México.
Henry Lane Wilson, el caso que AMLO considera más grave
Dentro de su recorrido histórico, López Obrador también se refirió a Henry Lane Wilson, embajador de Estados Unidos en México entre 1910 y 1913.
El expresidente lo presentó como el caso más grave de intervención diplomática estadounidense y lo vinculó con los acontecimientos que desembocaron en la caída y asesinato de Francisco I. Madero durante la llamada Decena Trágica.
López Obrador calificó a Wilson como un embajador particularmente negativo dentro de la historia de las relaciones entre ambos países.
Una relación marcada por tensiones
Las declaraciones de López Obrador forman parte de una visión histórica en la que la soberanía nacional ocupa un lugar central.
Durante el mismo mensaje, el expresidente recordó diferentes episodios de intervención extranjera y contrastó esas experiencias con los casos de presidentes estadounidenses que, según su interpretación, mantuvieron una relación distinta con México.
Entre ellos mencionó a Abraham Lincoln y Franklin D. Roosevelt, a quienes pidió no olvidar por considerar que tuvieron actuaciones favorables para México.
En particular, López Obrador destacó la postura de Lincoln frente al gobierno de Benito Juárez y el papel de Roosevelt durante el gobierno de Lázaro Cárdenas.
AMLO vuelve a colocar la soberanía en el centro
La crítica a los embajadores estadounidenses se produjo dentro de un mensaje de más de una hora en el que López Obrador habló también de Estados Unidos, el fentanilo, la cultura mexicana, los medios de comunicación, las redes sociales, el Fobaproa, Claudia Sheinbaum y el periodo que él denomina “neoporfirista”.
Aunque reiteró que se encuentra retirado de la política, el exmandatario aprovechó su reaparición pública para defender su interpretación de la historia nacional y advertir sobre lo que considera intentos históricos de injerencia extranjera.
Su mensaje vuelve a colocar sobre la mesa una discusión que ha acompañado la relación bilateral durante décadas: hasta dónde puede intervenir un representante extranjero en los asuntos internos de México y cómo debe responder el país ante las presiones de su vecino del norte.
