La tortura es generalizada en México, y no bastan las disculpas: sostiene relator de la ONU

senado_juan_mendez-1El relator especial sobre la Tortura de las Naciones Unidas, Juan Ernesto Méndez, dijo hoy en el Senado de la República, que la disculpa que ofreció el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional por el caso de tortura a una joven en Ajuchitlán, Guerrero, “es insuficiente”.

“El hecho de que el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, haya reconocido públicamente que elementos militares torturaron a una persona y que también la Policía Federal haya reconocido esa práctica, es un cambio de actitud del gobierno en materia de tortura, pero aún es insuficiente”, dijo hoy Méndez tras una reunión con senadores de las comisiones de Derechos Humanos, Justicia y Gobernación en la Cámara Alta.

El relator de la ONU, que en 2014 alertó en un informe que en México la tortura era generalizada, dijo que sostiene a la fecha su postura pese a las diferencias que tuvo el Gobierno federal con su Relatoría.

“Sostengo que la tortura es generalizada, no cambio mi opinión porque además, a partir del informe que hice público, sigue denunciándose casos como Ayotzinapa y este video al que se dio amplia difusión a nivel internacional”, enfatizó.

El relator instó a los legisladores a que tipifiquen la tortura proporcionalmente a su gravedad. Incluso dijo que ésta debe ser equiparable “al homicidio simple”.

Juan Ernesto Méndez realizó entre el 21 de abril y el 2 de mayo de 2014 una visita a México. En marzo de 2015 presentó un informe con cuatro conclusiones, en la primera de ellas alertó:

“La tortura y los malos tratos durante los momentos que siguen a la detención y antes de la puesta a disposición de la justicia son generalizados en México y ocurren en un contexto de impunidad.

Generalmente la finalidad es castigar o extraer confesiones o información. Hay evidencia de la participación activa de las fuerzas policiales y ministeriales de casi todas las jurisdicciones y de las fuerzas armadas, pero también de tolerancia, indiferencia o complicidad por parte de algunos médicos, defensores públicos, fiscales y jueces”.